La iniciativa forma parte del compromiso asumido por la actual gestión municipal en el año 2020, luego de que se identificara la necesidad de reubicar a los propietarios del sector más bajo del barrio, una zona que ha sufrido las consecuencias de una planificación urbana desfavorable al momento de su desarrollo, en la década del 80.
Las nuevas unidades habitacionales se levantan sobre calle Presbítero Gutiérrez al 50 y, una vez finalizadas, permitirán que ya sean seis las familias del Barrio IPV que hayan sido trasladadas a lugares más seguros, mejorando de manera sustancial su calidad de vida y reduciendo el riesgo ante eventos climáticos adversos.
Al igual que las viviendas previamente entregadas, las construcciones están a cargo de la Mutual de Asociados, entidad que garantiza altos estándares de calidad constructiva y excelentes terminaciones.
Desde el municipio destacaron que el plan de relocalización busca brindar soluciones definitivas a una problemática histórica de la localidad, reafirmando el compromiso de acompañar a las familias afectadas y avanzar hacia un desarrollo urbano más seguro y ordenado.
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