En un paso estratégico hacia la consolidación de políticas ambientales regionales, las localidades de Justiniano Posse e Idiazábal formalizaron un acuerdo de cooperación para la gestión y venta de residuos sólidos urbanos reciclables.
El anuncio se dio en el marco del primer encuentro de 2026 de la Comunidad Regional Unión, donde intendentes y jefes comunales se dieron cita en Monte Leña para trazar la agenda de trabajo del año. La firma de este convenio binacional marca un precedente en la zona sobre cómo el asociativismo puede resolver desafíos logísticos y ambientales.
Logística compartida y economía circular
El corazón del acuerdo reside en la comercialización conjunta de fardos de cartón y plástico PET. Al unificar el volumen de los materiales recuperados en ambas plantas de tratamiento, los municipios logran acceder a mejores condiciones de mercado con empresas recicladoras y optimizar los costos de transporte, un factor crítico para las localidades del interior.
Este modelo de trabajo no solo garantiza que el material recuperado por los vecinos en la separación en origen llegue a su destino final, sino que refuerza el concepto de economía circular: transformar lo que antes era basura en materia prima para nuevos procesos industriales.
El ambiente como prioridad
A pesar de que la venta genera un ingreso para las arcas municipales, los mandatarios locales fueron categóricos al definir los objetivos del pacto. Durante la firma, remarcaron que, si bien el aspecto financiero es un incentivo, el motor principal es la sustentabilidad.
"Más allá de cualquier beneficio económico que pueda reportar esta comercialización, lo verdaderamente importante es el impacto ambiental positivo que logramos para nuestras comunidades al retirar estos materiales del circuito de descarte tradicional", expresaron los intendentes ante sus pares regionales.

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