

El futuro nosocomio está pensado como un centro de referencia regional, gracias a su nueva infraestructura, equipamiento médico de última generación y la integración de especialidades que actualmente funcionan de manera dispersa en distintos edificios.
El proyecto contempla áreas de internación, unidades de cuidados intensivos (UCI y UTI), neonatología, atención ambulatoria programada y guardia médica para adultos y pediatría. Además, incluirá servicios de diagnóstico por imágenes y distintos tratamientos especializados.
Entre sus instalaciones, contará con laboratorio, hemoterapia, centro quirúrgico con cuatro quirófanos, área de endoscopía, centro obstétrico y tres unidades de trabajo de parto y recuperación (UTPR). También dispondrá de sectores de anatomía patológica, farmacia, esterilización, cocina, comedor, lavadero, administración y servicios generales.
La infraestructura se desarrollará sobre una superficie cubierta de 8.982 metros cuadrados, dentro de un predio de 31.450 metros cuadrados. Esto permitirá incrementar significativamente la capacidad de atención, especialmente en áreas como pediatría, obstetricia, neonatología, traumatología, cirugía general y cuidados intensivos para adultos.
Como aspecto destacado, el hospital incorporará una instalación fotovoltaica que permitirá cubrir aproximadamente el 20% de su consumo energético, promoviendo el uso de energías renovables y reduciendo el impacto ambiental.
El perfil del establecimiento responde a una estrategia sanitaria regional orientada a mejorar la calidad de atención mediante la incorporación de infraestructura moderna, tecnología avanzada y equipos interdisciplinarios de profesionales.
La obra es ejecutada por la Subsecretaría de Arquitectura, dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia.

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