

Las tareas buscan anticiparse a un posible escenario de excesos hídricos durante la primavera y el verano y reducir el riesgo de inundaciones y anegamientos en la zona rural y urbana.
Actualmente, la prioridad está puesta en mantener y recuperar la capacidad de escurrimiento de los canales existentes. Desde el consorcio señalaron que prácticamente no quedan grandes trazas pendientes de ejecución, por lo que los trabajos se concentran principalmente en la conservación de la infraestructura.
Entre las tareas se encuentra la limpieza de sedimentos acumulados y la revisión de alcantarillados, que presentan deterioro debido a la erosión, el paso del tiempo y las condiciones propias del funcionamiento de la red.
Con los recursos obtenidos para este programa, ya fueron intervenidos cinco de los canales de mayor importancia de la región. La red alcanza una cuenca de aproximadamente 176.000 hectáreas, por lo que su correcto funcionamiento resulta clave para la actividad agropecuaria y para las localidades comprendidas dentro del sistema.
Uno de los próximos sectores a intervenir será el Canal Norte 1 de Monte Buey, una traza de especial importancia porque también atraviesa un sector relacionado con el área urbana.
El canal cumple además una función vinculada al escurrimiento de los líquidos cloacales de la localidad, por lo que su mantenimiento resulta fundamental tanto para el sector rural como para el funcionamiento de la infraestructura urbana.
También está previsto avanzar próximamente con el Canal Este o Canal Chariotti, como es conocido en la región, que será incorporado al programa de limpieza.
El objetivo es que entre el 85% y el 90% del kilometraje de canales se encuentre completamente limpio al comienzo de la primavera, para contar con una red preparada frente a posibles lluvias importantes.
Desde el Consorcio Canalero remarcaron la importancia de sostener las tareas de mantenimiento mediante el trabajo conjunto entre el sector público y los productores.
El mantenimiento de los canales representa una inversión permanente que resulta difícil de afrontar únicamente con aportes particulares. En este sentido, el acompañamiento de la Provincia permite avanzar sobre sectores que requieren mayores recursos.
El correcto funcionamiento de la red de drenaje no solo beneficia a las explotaciones agropecuarias, sino que también contribuye a proteger las zonas urbanizadas.


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