El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha actualizado las perspectivas climáticas para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026, consolidando un escenario dominado por la neutralidad del Océano Pacífico. A pesar de un leve enfriamiento observado durante el verano, las condiciones del fenómeno ENOS no alcanzaron la intensidad ni la persistencia necesarias para influir sustancialmente en la atmósfera durante la mayor parte de la estación estival.
La actualización pronostica con más del 80 % de probabilidad que esta fase neutral del ENOS se mantenga durante todo el trimestre, haciendo que los patrones regionales y los fenómenos de corta escala vuelvan a ser los protagonistas del tiempo.
La neutralidad del ENOS implica que no hay un forzante climático a gran escala dominante. Por lo tanto, el tiempo estará más influenciado por sistemas de corta duración, lo que aumenta la imprevisibilidad semana a semana.
Previsión de lluvias para el trimestre
Con la fase neutral como telón de fondo, el pronóstico de precipitaciones para el otoño muestra un patrón regional diferenciado. Para el Noroeste Argentino (NOA) se prevé una mayor probabilidad de precipitaciones en la categoría Superior a la Normal.
Para una extensa área que comprende el Litoral, Formosa, Chaco, el este de Salta, la región de Cuyo y el sur de la Patagonia, la tendencia se inclina hacia la categoría Normal.
En cambio, para nuestra región sudeste de Córdoba, las provincias de Buenos Aires, La Pampa y el centro y norte de la Patagonia, el pronóstico indica una mayor probabilidad de lluvias en la categoría Normal o Inferior a la Normal. Esta tendencia apunta a que los acumulados podrían situarse en el límite inferior o por debajo de los valores estadísticos habituales, lo que podría mantener o incluso agravar la preocupante condición seca heredada de enero, especialmente en la zona núcleo.
Las regiones pronosticadas con lluvias Normal o Inferior (N-IN), especialmente la región pampeana, deben mantener un monitoreo estricto de la humedad del suelo, los caudales y las reservas de agua, dado el preocupante escenario heredado de enero.
Es crucial destacar que esta previsión debe considerarse sobre el valor medio del trimestre. Se prevé que sigan predominando los forzantes de menor escala, por lo que variaciones tanto espaciales como temporales tenderían a favorecerse a lo largo del período. Esto significa que, incluso en regiones con pronóstico general seco, pueden ocurrir eventos de lluvia localmente intensos.
Perspectiva de temperaturas
El pronóstico térmico para el trimestre otoñal anticipa condiciones más cálidas de lo habitual en gran parte del territorio, siguiendo la inercia del final de enero.
La señal más clara y extendida se presenta sobre una vasta región que incluye el Litoral, las provincias del norte y noroeste del país, la región de Cuyo, y las provincias de Córdoba y Santa Fe. Para esta área se prevé una mayor probabilidad de temperatura media en la categoría Superior a la Normal (SN), lo que implica una alta chance de que los valores promedio del trimestre superen el rango climático considerado normal.
Es prioritario recordar que estos informes describen tendencias generales (promedios de tres meses) y no predicen el tiempo día a día. Una región con tendencia seca puede recibir un evento de lluvia intenso, y viceversa.
Al igual que con las precipitaciones, esta previsión se refiere al valor medio del trimestre. No se descarta que continúen predominando las oscilaciones de menor escala, como los sistemas frontales o los bloqueos atmosféricos, que pueden generar períodos cortos pero intensos de calor extremo o entradas tempranas de aire frío.

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