

En el marco de una política de equipamiento provincial orientada a modernizar las fuerzas de seguridad, la Departamental Unión de la Policía de Córdoba concretó la incorporación de 300 nuevas armas de letalidad reducida. La entrega, que busca dotar al personal operativo de calle de herramientas preventivas alternativas al arma de fuego, fue centralizada y coordinada desde la sede de Bell Ville.
El Comisario Inspector Lucas Dagatti brindó detalles sobre esta nueva adquisición, señalando que se trata de armas cortas de la reconocida marca Byrna (modelo SD). Estos dispositivos están diseñados para disparar proyectiles cinéticos y químicos que tienen como propósito principal el impacto disuasivo sin causar lesiones de gravedad.
"Este armamento sirve fundamentalmente para persuadir y para reducir de manera significativa el contacto físico directo entre el funcionario policial y la persona a la cual se va a aprehender", explicó Dagatti, remarcando la importancia de disminuir los riesgos de intervención para todas las partes involucradas.
Distribución estratégica en la región
La partida inicial de 300 armas cortas no fue destinada de manera exclusiva al Departamento Unión. La jefatura departamental de Bell Ville funcionó como base operativa para la distribución de este equipamiento a jurisdicciones vecinas. Efectivos de distintas zonas se movilizaron hasta allí para retirar el cupo correspondiente a las departamentales de Marcos Juárez, General San Martín y Juárez Celman.
En cuanto al protocolo de portación, las normativas dispuestas son claras y estrictas:
Asignación personal: Cada efectivo operativo tendrá su propia arma Byrna asignada.
Responsabilidad: El agente será el responsable directo del cuidado y mantenimiento del equipo.
Portación: El dispositivo deberá ser portado durante el servicio con el mismo rigor, obligatoriedad y protocolo con el que se porta el arma reglamentaria.
Capacitación y actualización constante
Para garantizar un despliegue seguro en la vía pública, las autoridades policiales confirmaron que ningún agente saldrá a la calle con este equipo sin instrucción previa. Los efectivos destinados a recibir las pistolas Byrna ya han completado un esquema inicial de capacitaciones tácticas y teóricas para su correcto uso.
Asimismo, desde la Jefatura aseguraron que la formación no se detiene con la entrega de las armas, sino que ya se ha planificado un calendario de actualizaciones periódicas. El objetivo es mantener al personal entrenado en las mejores prácticas de disuasión y uso escalonado de la fuerza.




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