

El momento estuvo cargado de emoción y significado para la comunidad, ya que representa un nuevo paso en la construcción de la identidad local y en el reconocimiento de los símbolos que representan al pueblo.
La bandera reúne, a través de sus colores y cada uno de sus pliegues, las raíces, la historia y el sentido de pertenencia de los pascanenses. Su presentación en manos de los primeros abanderados y escoltas constituye un hecho significativo que permitirá transmitir ese sentimiento a las nuevas generaciones.
La designación de quienes tendrán el honor de portarla y acompañarla marca el inicio de una tradición que busca fortalecer los lazos entre los habitantes y mantener viva la historia de la localidad.





