

La presentación judicial marca un nuevo capítulo en la crisis que la empresa arrastra desde hace varios años. Manisur se encuentra en concurso preventivo desde 2019 y había logrado cumplir con las cuotas correspondientes hasta 2025. Sin embargo, según informó la propia compañía ante la Justicia, la acumulación de dificultades durante el último ejercicio hizo inviable la continuidad del acuerdo.
Una deuda que supera los $20.000 millones
De acuerdo con la documentación presentada, Manisur registra un pasivo de $20.337 millones, frente a activos por $15.472 millones. El ejercicio cerrado el 28 de febrero de 2026 dejó una pérdida de $6.811.828.530 y un patrimonio neto negativo de aproximadamente $4.865 millones.
La estructura del último balance muestra además que la empresa vendió por debajo de sus costos: las ventas alcanzaron $11.413 millones, mientras que el costo de las mercaderías vendidas fue de $16.890 millones, generando un resultado bruto negativo superior a $5.476 millones.
La compañía también informó gastos de comercialización por $1.626 millones y de administración por $179 millones. A esto se suma un saldo negativo acumulado de ejercicios anteriores de $11.730 millones.
La falta de maní, un punto central de la crisis
Uno de los principales factores señalados en la presentación judicial está relacionado con el abastecimiento de materia prima.
Según consta en el expediente, a comienzos de 2026 Manisur había acordado con El Socorro, una empresa agropecuaria de Alejandro Roca vinculada a uno de sus accionistas, la entrega de aproximadamente 8.000 toneladas de maní para ser procesadas y comercializadas.
A partir de ese compromiso, Manisur realizó tareas de mantenimiento en la planta, contrató personal temporario, tomó compromisos comerciales y obtuvo prefinanciaciones por US$350.000.
Sin embargo, posteriormente El Socorro comunicó que destinaría el maní a atender compromisos propios. De acuerdo con la versión expuesta por Manisur ante la Justicia, esto dejó a la procesadora sin la materia prima necesaria para poner en marcha la campaña, además de comprometer contratos de exportación y el financiamiento previsto.
La empresa tampoco logró conseguir suficiente materia prima de terceros. La campaña agrícola propia 2025/2026, según la presentación, tuvo rendimientos inferiores al punto de equilibrio económico.
Una empresa que había construido un mercado internacional
Manisur fue fundada en 1992 en Santa Eufemia, en el departamento Juárez Celman, y durante más de tres décadas desarrolló una cadena productiva vinculada al maní que incluía producción agrícola, multiplicación de semillas, almacenamiento, acondicionamiento, selección y exportación.
La empresa comercializaba maní confitería seleccionado en grano para consumo humano y había desarrollado mercados en Europa, Asia, América y el norte de África.
Entre los destinos mencionados por la propia compañía figuran la Unión Europea, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, China, Australia y distintos países de América Latina, además de mercados como Argelia, Marruecos e Israel.
La importancia de Manisur también se refleja en la propia descripción institucional de la empresa, que durante años presentó a la planta de Santa Eufemia como un polo de desarrollo para la región.
Impacto en Santa Eufemia
La crisis tiene un fuerte impacto laboral para una localidad de alrededor de 2.500 habitantes. La empresa se encontraba sin actividad productiva, sin materia prima y sin financiamiento al momento de realizar la presentación judicial.
Manisur informó la finalización anticipada de la temporada de 65 trabajadores de prestación discontinua, con reserva de puesto, mientras que también redujo la jornada del resto del personal.
La situación también alcanzó a las instalaciones. La empresa manifestó tener facturas de electricidad pendientes y advirtió que un eventual corte del suministro podría afectar las cámaras de seguridad y dejar los bienes de la planta sin el resguardo necesario.
Antes de la quiebra, buscaron alternativas
Según el acta de la Asamblea General Ordinaria N.º 36, realizada el 8 de septiembre de 2026, la empresa había intentado encontrar alternativas para evitar la quiebra.
Entre las posibilidades analizadas estuvieron la incorporación de nuevos inversores o accionistas, asociaciones productivas, operaciones a fasón, nuevas fuentes de financiamiento y distintas alternativas para conseguir materia prima.
De acuerdo con la documentación presentada, ninguna de estas opciones logró concretarse. La asamblea resolvió por unanimidad avanzar con la presentación judicial y autorizó al directorio a iniciar el procedimiento de quiebra.
La próxima cuota del acuerdo concursal tiene vencimiento el 10 de octubre de 2026. La empresa sostuvo ante la Justicia que no dispone de los recursos necesarios para afrontarla.
El futuro de la planta, sus activos, los puestos de trabajo y las obligaciones con acreedores quedará ahora sujeto al trámite judicial. Para Santa Eufemia, el pedido de quiebra representa un nuevo golpe para una empresa que durante más de 30 años estuvo vinculada a la producción manisera y a la actividad económica de toda la región.



